Maduro quiere escapar con el oro de su país

Que los venezolanos la están pasando mal no hay ninguna duda. Faltan elementos esenciales para la vida cotidiana, como alimentos y medicina. El propio régimen reconoció el desabastecimiento y culpó a los bloqueos comerciales impuestos por Estados Unidos y sus aliados.

Esta realidad incontrastable tiene el otro lado como siempre sucede con estos populismos de cartón piedra, el de la corrupción a mano alzada. Qué curioso que mientras sus ciudadanos padecen, el amigo Nicolás Maduro, ante el temor de ser echado del gobierno por las buenas o las malas, decide retirar nada menos de 1.200 millones de dólares en lingotes de oro que tiene guardados en el Bank of England, una entidad muy respetada en un país donde rige el sistema capitalismo que el dictador venezolano tanto repudia.

No los llevó ni a Cuba ni a Nicaragua, en esos países hay otros como él y tanto oro es tentador. Los funcionarios del Banco Central de Venezuela solicitaron a la entidad financiera inglesa que prepararan todo para que alguien retirara parte del oro allí guardado por un total de 1.200 millones de dólares.

Está demás decir que Inglaterra al igual que España, Francia y Alemania no reconocen a Maduro como presidente y sí a Juan Guaidó, el presidente de la Asamblea Nacional. El Bank of England bloqueó los fondos a la gestión de Maduro para darle el poder de administrarlos al nuevo presidente.

Claro está que el sucesor de Chávez quería hacerse con ese dinero, que no es poco, para estar a salvo ante cualquier contingencia. Podría haberlo usado para calmar el hambre de su gente, pero el tipo optó por controlarlos personalmente por las dudas. Tal vez Maduro no tenga ni la inteligencia, ni el tiempo necesarios para dibujar una salida oculta de esos dineros en una clara operación de lavado como aparentemente habría hecho la familia de los Kirchner, que lo tenía todo muy bien aceitado y si no, recordemos los famosos fondos de Santa Cruz, más de 500 millones de dólares que se esfumaron entre "yo no los tengo" y "se gastaron en la provincia".

Los plazos se achican y Maduro podría entrar en la desesperación, no puede huir siendo pobre, no lo resistiría después de haberse acostumbrado a vivir como el venezolano más, pero los mandatarios Pedro Sánchez, Emmanuel Macron y Angela Merkel dieron ayer un ultimátum para llamar a comicios generales en ocho días, algo que como era obvio el chavista rechazó de plano.

Sin dudas Maduro su corte debe estar asustado y ahora reaccionan con la violencia de siempre, pero mientras tanto buscan tener es sus arcar los dineros de la corrupción y hasta del propio estado. Diosdado Cabello, la mano derecha de Maduro respondió a los líderes mundiales que no reconocen a su gobierno vociferando "Por allá en la Unión Europea nos dan ocho días ¡Váyanse bien largo al carajo, que a los venezolanos nadie nos da órdenes!".

Por su parte los Estados Unidos dejaron claro por orden de Donald Trump que no va a permitir que Maduro siga saqueando los bienes del pueblo y el Estado venezolano, sea cual sea ese bien, oro, petróleo o lo que sea. Llegan a los gobierno siendo, a todo tirar, representantes de la digna clase media, pero se retiran como súper millonarios y solo cuando su desesperado intento de permanecer eternamente en el gobierno, obtenga demasiada resistencia, en especial la resistencia popular. Todos iguales y no los nombro porque ya sabemos quiénes son y me da un poquito de pereza volver a pasar lista.

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