La ex de Scioli debía declarar: Gisela Berger presentó un escrito y su declaración ante la Justicia

El fiscal Garganta quiere conocer qué sabe Gisela Berger. “¿Dónde está la plata?”, reclamó la modelo vía Twitter.

Gisela Berger y Daniel Scioli

El fiscal Alvaro Garganta es el responsable de la investigación contra Daniel Scioli por corrupción e intenta obtener respuestas de la ex pareja del diputado peronista, la modelo Gisela Berger.

Pero la declaración de la joven -y madre de Francesca, hija de Scioli- pasó para el día 27 de este mes pues Berger presentó un escrito aduciendo un viaje y evitó así, responder al pedido de Elisa Carrió de ser testigo de una causa contra el ex gobernador.

Garganta apunta a abundar sobre la “doble moral” que le atribuye Berger al padre de su hija (Francesca) y si eso, constituye delito. En público, hace un mes, la modelo intentó advertir entre los vaivenes de esa relación compleja que Scioli se habría quedado con dineros públicos.

Como en todos estos casos, la vía utilizada fue Twitter. “¿Dónde está la plata?”, comunicó la mujer. El destinatario fue su novio- concubino. Garganta quiere saber a qué plata se refiere.

Berger aportó un indicio en el tuit: “Scioli dice que va (a Europa) por el brazo mientras la gente se muere de hambre. ¡MIENTE! Vacaciones en Courchevel. ¿Dónde está la plata del país?", inquirió aquella vez la joven. El mensaje incluía una foto de ambos con el fondo de los Alpes franceses, en el mismo viaje donde presuntamente se desarrollaba el engañoso viaje.

Ambos son padres desde el 23 de octubre 2017. Después de un traumático tránsito a la paternidad donde abundaron –según Berger- presiones para un aborto. Antes y después, todo el voltaje de la relación es visto como situación doméstica. Un folletín. Con el diputado nacional (Unidad Ciudadana) sin privación de su actividad política o aún de los sueños presidenciales.

Hasta ahora, el legislador se escurrió del procesamiento por lavado de activos o de la asociación ilícita, que serían los cargos más gravosos. Sólo está procesado por recibir dádivas. En criollo coimas. Berger podría aportar datos comprometedores a la causa. Incluido algunos viajes en avión, uno a Cuba, en visita oficial, con cobertura de gastos de Provincia y con ella como integrante de personal de abordo no declarado. Claro que la compromete. ¿Habrá mutis?.

Su abogado Alfredo Gastón Cotti la puso a resguardo porque asegura que la citación de Garganta, a instancia de la diputada Elisa Carrió, fue por el mensaje del tuit. Ahí se agotaría el testimonio.

La diputada de la Coalición Cívica ARI había pedido esta declaración porque Berger sería "portadora de información relacionada a los hechos que se investigan en la causa".

La evidencia más consistente del expediente resulta la adjudicación de nueve Unidades de Pronta Atención (UPA) por 117 millones de pesos que se le asignaron al empresario Estanislao Miller, quien después le alquiló un terreno a Scioli en Villa La Ñata, para posteriormente, en 2017, comprarlo por 3.850.000 de dólares. De allí la presunción de la Justicia sobre negociaciones incompatibles con la función pública y tráfico de influencias, ¿A esa plata se refiere Berger?. ¿A otra recaudación ilegal?.

En la causa madre de Garganta están en la mira las cajas políticas del IOMA, ABSA, la jefatura de Gabinete, entre otras áreas manejadas por el sciolismo hasta 2015. Sólo en IOMA las defraudaciones contra el estado suman 1.500 millones de pesos. En el caso de la obra social interviene el fiscal jorge Paolini, con algún sobresalto por la muerte violenta de la procesada Silvina Tornati, en Miami. Otro componente que tramitan los tribunales platenses.

Retomando el nudo, el tuit explosivo fue en enero de este año. Incorporó supuestas amenazas de Scioli para evitar abundamiento del tema. Berger no presentó esos cargos en juzgado alguno. ¿Adquiere valor tanta acusación mediática?. Garganta revisa antecedente en la materia. Se sabe, lo que no está en el expediente “no existe” para los juristas. El riesgo para Berger es quedar entrampada en su propio juego. Algún hábil magistrado empezaría por imputarle implicancia por el acompañamiento de esas excursiones de Scioli a Europa, con dineros públicos –como ella señala- y del disfrute de la holganza. Como hace un par de años a Cuba, en un vuelo que está bajo la mira de la Justicia.

Sería una más en la causa por dádivas que amontona 46 procesados, entre ex funcionarios , empresarios y empleados. El primer traslado de las actuaciones que realiza la jueza Marcela Garmendia fue al ex ministro de Salud, Alejandro Collia, a cargo de los UPAs en el período investigado. Por otra cuerda está procesado también el ex jefe de Gabinete, Alberto Pérez.

El pedido de juicio oral elevado por Garganta data del 19 de octubre de 2018. Primero debe completarse toda la vista de actuaciones con medio centenar de procesados. Un trámite muy largo.

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