Conflictos cotidianos. Furia urbana: por qué se reacciona con violencia y cómo evitar los conflictos

09/04/2019

Especialistas consultados por Clarín plantean los motivos por los que se dan peleas en la vía pública y el riesgo de vivir “a todo o nada”.

Un episodio más de violencia social en una esquina del barrio Villa Urquiza.

 

"No sé si pasa más, pero ahora se viraliza". Es lo primero que dice el psicólogo Miguel Espeche sobre las imágenes que se difundieron rápidamente en las que un taxista agrede al automovilista con el que había mantenido una discusión de tránsito en Villa Urquiza el último viernes. "La violencia siempre convoca la atención: suele decirse que es por morbo, pero es más bien quedarse azorado, y pensar al mismo tiempo 'menos mal que no soy yo' y 'qué frágil que es todo'", describe Espeche, que coordina el servicio de Salud Mental Barrial del Hospital Pirovano.

 

"Siempre la calle fue un territorio que requirió prudencia y tener aceitados ciertos mecanismos de regulación emocional. Conviene poner en práctica lo de 'no engancharse' con la escalada de violencia que podría derivar de la sensación de haber sido poco respetado por otro", suma Espeche.

 

Para el médico Daniel López Rosetti, "la sociedad actual, no sólo en Buenos Aires y Argentina sino en el mundo, es estresante: las personas viven sobrecargadas y el umbral para que se produzca una reacción de ira baja, se hace más frecuente de lo que debiera". "La ira aparece de un momento a otro, es una reacción 'a todo o nada'y, fisiológicamente, es un mecanismo idéntico al que los humanos tenían hace cuatro millones de años cuando reaccionaban ante un cazador que los amenazaba a ellos o a sus crías. Ahora eso se activa ante una discusión de tránsito o ante la boleta de la luz", suma el titular del servicio de Medicina del Estrés del Hospital de San Isidro.

 

"Cuando nos enganchamos con una situación de violencia en algún lugar público se ven algunos de nuestros puntos flojos. Muchas personas que han padecido situaciones de injusticia en las que no se sintieron cuidadas por sus padres probablemente sientan emociones más fuertes en un escenario así porque nadie aparece para rescatarlos y poner orden", analiza Espeche. "Lo aconsejable es mantener cierto desapego a las situaciones que puedan surgir en la calle, aunque sin dejar de estar alerta a las situaciones que puedan requerir cierta solidaridad", explica, y agrega: "Se dice que cuando alguien insulta o golpea a otro, se descarga. Pero se trata de un mito: esas acciones cargan de tensión mucho más a quien las ejecuta".

 

 

"Una reacción de ira activa el sistema nervioso y hormonal: eleva la adrenalina y el cortisol, y entonces aumenta la frecuencia cardíaca y respiratoria, la presión arterial, la tensión muscular. El cuerpo se predispone para una situación de lucha y ocurre en un instante. Una vez que se desata, es imparable. Entonces hay que trabajar en mentalizarse para no llegar a esa reacción", sostiene López Rosetti. "Nunca se sale bien de una situación de ira, ni siquiera cuando supuestamente 'ganás': el cuerpo se estresa e hiciste enemigos. Y los motivos para esa ira pierden intensidad muy rápidamente", analiza.

 

"Nuestra sociedad implica una fuerte normalización de la idea de que uno se encuentra en realidad desprotegido y tiene que defender lo suyo. A la vez, hay ciertos valores de construcción de la identidad en términos de la fuerza que todavía están demasiado presentes y creando subjetividades. Subjetividades que se encuentran en la calle, teniendo que sacar de sí toda esa violencia", reflexiona el filósofo Darío Sztajnszrajber.

 

Según la visión del autor de "Filosofía en 11 frases", "hay una proliferación de discursos propia de nuestro tiempo, también desde los medios, donde se ha normalizado la idea de que nadie te está defendiendo y hay que hacer justicia por mano propia". "La justicia por mano propia es una manifestación no de la ausencia de la ley, sino de la construcción de un tipo de legalidad que prioriza la individualidad al extremo", suma Sztajnszrajber.

 

Fuente: Clarin

 

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