Fue lanzada la nueva fórmula presidencial: Chasman y Chirolita

De aquella "psicópata" a esta compañera de ruta solo han pasado uno año. Ayer nos despertamos con la sorpresa de que Cristina Fernández de Kirchner anunciaba que sería la vice de Alberto Fernández, que irá como candidato a presidente por Unidad Ciudadana. ¡Qué lista es la tía Cris! Su jugada resulta una pieza de talento político casi sin precedentes aunque puede salirle mal, pero ¿qué tan mal? Analicemos cada paso. Para empezar, fue ella quien hizo el anuncio a través de un video de 12 minutos en las redes sociales.

Lo razonable hubiera sido haber convocado una conferencia de prensa en el Instituto Patria y allí, ambos candidatos anunciar que serían compañeros de fórmula, pero Cristina jamás cederá protagonismo y por otro lado quiere dejar claro desde el vamos quién manda acá. Alberto Fernández fue uno de los máximos detractores de su último gobierno aunque debe reconocerse que tenía una relación muy fuerte con Néstor Kirchner del que fue su jefe de gabinete.

En una de sus últimas apariciones en público antes de este período de "reconciliación", Alberto respondió así cuando alguien le preguntó por qué la presidente no hacía una autocrítica: "Actuó como una psicópata".

Autocritica de Cristina ¿Habló de la pobreza ocultada y la inflación silenciada?, ¿Habló de Boudou o de Milani?, ¿Habló del pacto con Irán? Me lo perdí?. Pero esto es agua pasada, las convicciones de los políticos ya sabemos muy bien los argentinos que no valen una moneda. Sigamos viendo ventajas en la fórmula que inventó la viuda de Kirchner. Siendo vicepresidente será también presidente del Senado o sea que controlaría a través de la mayoría parlamentaria dos de los tres poderes republicanos a la vez el Ejecutivo y el Legislativo, y de paso seguiría manteniendo los fueros que la hacen impune ante la Ley.

Otra cosa a su favor sería que si Alberto se pone díscolo o pretende querer ser presidente, su presión para hacerlo renunciar no tardaría en hacer efecto y entonces, volvería a ser presidente sin obligación de cubrir el cargo vacante.

Total Fernández ya la maltrató una vez, que la maltrate otra no es importante si el objetivo está logrado.

Desde el Senado impulsaría las leyes para modificar los juzgados federales de Comodoro Py y hasta podría hacer votar un indulto para sus socios presos. ¿A alguien se le ocurre pensar que Cristina podría aceptar una orden o sugerencia de Alberto? No, claro que no, porque a nadie se le ocurre pensar que de verdad va a ser la vicepresidente. ¿Y la Cadena Nacional?, ¿Y los discursos para los aplaudidores? ¿Y sus ataques a los medios?

La señora no podrá renunciar a estas tentaciones que tan feliz la hacían así como así. Ella fue la número uno y ahora no podrá soportar no salir en la foto cuando nos visiten mandatarios extranjeros, por poner un ejemplo. Es tan poco creíble esta fórmula que ya sospechan de una maniobra política en Wall Street y el FMI. Querido lector, para resumirlo, la ex presidente acaba de revivir la fórmula que tanto divirtió a los argentinos que formaban Mister Chasman y Chirolita, aquel ventrículo que le daba vida a un muñeco que causaba gracia y hasta conmovía.

Cristina ya se buscó su muñeco, ahora basta saber si será capaz de sacarnos una sonrisa o nos tendremos que soportar un espectáculo que más bien nos dará miedo. O a lo mejor en poco tiempo Chasman decide abandonar la ventriloquía para seguir solo manejando el show y conseguir que su Chirolita recobre su propia voz, aunque sea para volver a menospreciarlo.

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