#NiUnaMenos fue copada por la peor de las políticas K

Ayer, 3 de junio de 2019, asistimos a una nueva manipulación política de un hecho que debió ser un acto de protesta #NiUnaMenos contra el femicidio y la violencia machista.

Debió ser una enorme manifestación de mujeres y hombres luchando para que el Congreso ponga en marcha las leyes que reclaman con razón (aunque algo exacerbadas) ante lo que es una verdadera miseria y malos tratos donde las mujeres son víctimas. Y digo debió ser porque un vez más el kirchnerismo a través de La Cámpora, el Partido Obrero, Barrios de Pie y otras organizaciones de izquierda "coparon" el acto para hacer política.

Tal vez ya olvidaron los líderes camporistas las decenas de denuncias de sus militantes mujeres por acoso y malos tratos.

El documento final redactado, es evidente desde el corazón kirchnerista, fue un panfleto político contra el Gobierno.

En la calle, miles y miles de mujeres identificaban con emotivos carteles individuales de las víctimas de femicidio a lo largo de todo el país. Por otro lado, el documento "oficial" de la protesta decía entre sus primeros párrafos: "Hoy, 3 de junio de 2019, estamos acá una vez más para tomar las calles y manifestarnos, para decir basta de violencia económica, sexista, racista y clasista contra las mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, no binaries, gordes e intersex; de la clase trabajadora: ocupades, desocupades, precarizades, piqueteres y de la economía popular, visibilizando especialmente a las mujeres indígenas, originarias, afroargentinas y negras en pos de empezar a saldar la deuda histórica para con ellas y todas las identidades vulneradas por el capitalismo patriarcal y el modelo económico de Mauricio Macri y la alianza Cambiemos, sostenido por su gobierno y los gobiernos provinciales que precarizan nuestras vidas y profundizan todas las desigualdades y las opresiones".

Ya la lucha por la violencia de género dio lugar a la crítica política que por cierto no encaja muy bien en esta específica protesta. Hay más, párrafos adelante el texto ya roza el ridículo: "La enorme transferencia de recursos hacia los grandes capitales financieros mediante una devaluación que destruyó buena parte del salario, la fuga de divisas, el acuerdo con el FMI, la justicia patriarcal y la reforma previsional, así como la política de persecución, represión y criminalización de la protesta social y de guerra contra nuestro pueblo, precarizan día a día nuestras vidas".

Sólo la "pasión militante puede meter al FMI en este tema y hablar de guerra contra nuestro pueblo".

Mire, la verdad es que solamente faltó al final del texto una frase que dijera: "Y en octubre a votar la fórmula Fernández-Fernández o no habrá solución". Y por supuesto, tampoco faltan las referencias al ajuste económico y un llamado de "fuera las iglesias y organizaciones clericales de la salud y la educación".

Dan vergüenza cómo se aprovechan de todo, y hasta el dolor humano les sirve para hacer política. No dicen que fue este gobierno el que puso sobre la mesa del Congreso el tema del aborto y hablan del "capitalismo patriarcal", un nuevo tipo de economía que por ejemplo la señora Ana Botín no sabe de qué se trata.

Un aberrante uso del dolor ajeno y las reivindicaciones necesarias para hacer política sin siquiera un mínimo soporte intelectual.

No podrían, no saben, es más fácil intentar subrepticiamente colar algunas frases antigobierno en un texto que debió ser sólo antimachista.

Una pena que lastimaran "oficialmente" un movimiento al que miles de mujeres, dijeron presente para presionar a los legisladores que apuren el tratamiento de las leyes que defiendan con soporte jurídico sus derechos más elementales que hoy por hoy son vulnerados por una sociedad que parece no querer entender que el "machismo" es un delito se exprese como se exprese.

#NiUnaMenos no es un movimiento político, sino una muy potente protesta social y no deben dejarse ensuciar por estos aprovechadores.

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