La utopía socialista

A veces los ejemplos permiten entender realidades cambiantes, cotidianas, que pasan desapercibidas para algunos, pero no para otros. Una sociedad puede organizarse de diversos modos, con distintas clases de instituciones y reglas. Cuando la economía y el orden social están basados en la gestión del Estado y los medios de producción son colectivos, el sistema se conoce como socialismo. Pues bien, el gobierno está llevando a cabo una cruzada igualitaria, con un estado omnipresente, en donde trata de igualar siempre hacia abajo, poniendo impuesto a los sectores productivos, al sector privado, al campo, las jubilaciones. La esencia del socialismo se encuentra en las amplias facultades del Estado para tomar decisiones referentes a la economía y a la manera en que se distribuyen los bienes. Alguna vez escuché que el socialismo se nutre del concepto de antinomia, enemigo-amigo, lo cual me parece acertado. (El campo-la oligarquía-Estados Unidos-los medios de comunicación). En el estado totalitario se enfrenta al pueblo rico vs el pueblo pobre. Un ejemplo, nos servirá a entender la filosofía perversa del mismo. En una universidad americana, un profesor de economía decía que nunca había suspendido a un solo alumno, hasta que una vez suspendió a toda la clase. Antes había insistido en que el socialismo realmente funcionaba, como un gobierno asistencialista, intermediando en la riqueza, nadie sería rico, ni nadie sería pobre, todo sería igual y justo. Dicho esto, el profesor les dijo: OK, vamos a realizar un experimento socialista en esta clase. En vez de dinero, usaremos sus notas, las que obtengan de sus pruebas. Todas las notas serán concedidas con base a la media de la clase, y por lo tanto serán justas. Todos recibirán las mismas notas, lo que en teoría significaba que nadie será reprobado, así como también que nadie recibiría 10. Tras la primera prueba, el profesor calculó la media y todos recibieron un 7. De esa forma, quienes estudiaron con dedicación y esfuerzo, quedaron indignados, pero los alumnos que no se esforzaron quedaron muy felices con el resultado. Tras la aplicación de la segunda prueba, los estudiantes flojos estudiaron menos (ellos esperaban sacar buenas notas de cualquier forma) y los que al inicio habían estudiado mucho, decidieron que ellos también aprovecharían las bonanzas del sistema, para sus notas. Como resultado, la media de la segunda prueba fue de 4. Por supuesto a nadie le gustó. Después de la tercera prueba, la media general fue de 1. Si bien las notas no volvieron a niveles más altos, surgieron los desacuerdos entre los estudiantes y la búsqueda de culpables, lo cual llevó a insultos, quejas y a una atmósfera enrarecida. La búsqueda de justicia entre los estudiantes había sido la causa principal de las quejas, mientras que el odio y la falta de justicia se convirtieron en parte común de ese grupo. Al final de todo, nadie quería estudiar más, para beneficiar al resto de los estudiantes del curso. Por tanto, todos los alumnos del grupo reprobarían aquella materia. Para su gran sorpresa el profesor explicó: el experimento socialista fracasó, porque cuando la recompensa es grande, el esfuerzo por el éxito individual es grande, pero cuando el gobierno quita todas las recompensas, tomado los logros de otros para dárselos a los que no se esforzaron por ello, entonces nadie más va a esforzarse por querer hacer algo. (el caso Mercado Libre constituye un paradigma). Las conclusiones son evidentes por sí mismas: 1- Esta realidad desincentiva cualquier inversión. 2- No se puede llevar al más pobre a la prosperidad, quitando la prosperidad al más rico. 3- Para cada uno que recibe sin haber tenido que trabajar, hay una persona trabajando sin recibir. 4- El gobierno no consigue dar nada a nadie, sin que para ello tenga que quitárselo a otra persona. 5- Al contrario de lo que predica el socialismo, es imposible multiplicar la riqueza, intentando dividirla. 6- Cuando la mitad de la población entiende la idea de que no necesita trabajar, entonces la otra mitad entiende que no vale la pena trabajar, para sustentar a la otra mitad. En ese momento comienza el fin de una nación. En la localidad de Chilecito, provincia de La Rioja, crearon una bolsa de trabajo para cubrir 3.000 puestos de trabajo en la cosecha, pero solo se presentaron tres personas, se atribuyó la situación a que cuando los trabajadores son contratados en blanco, pierden los subsidios o planes. Por cada uno de ellos, hay un gil solidario. Como dice la Biblia, al que puede entender que entienda. Así, llegaremos al paraíso... socialista. [if !supportLineBreakNewLine] [endif]

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